El presidente estadounidense George W. Bush emitió ayer una declaración de desastre mayor para Texas, liberando millones de dólares de ayuda federal para su estado natal, el cual fue golpeado por el huracán Ike.
Bush anunció la decisión en un discurso pronunciado desde el Prado Sur de la Casa Blanca. “Mientras esta gran tormenta avanza por la Costa del Golfo, la gente en esa área puede estar segura de que el pueblo estadounidense estará orando por ellos y estará listo para ayudar una vez que la tormenta pase”, dijo.
Al hacer la declaración de desastre, fondos federales pueden ser utilizados para los esfuerzos de recuperación en 29 condados de Texas, incluyendo la provisión de vivienda temporal y reparaciones de casas. Washington, Xinhua