El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se convirtió en protagonista en el conflicto entre el Gobierno y los prefectos de la media luna. Desde hace una semana, el gobernante no deja de manifestarse sobre la crisis en Bolivia y revela su apuesta: la participación militar venezolana en Bolivia, que parte del criterio de que las Fuerzas Armadas no hacen lo suficiente para defender al jefe de Estado, Evo Morales.
El general Luis Trigo, comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia, ha sido el blanco de los ataques de Chávez, principalmente luego de que el militar rechazó una amenaza de intervención armada foránea.
Chávez, quien acusa a Estados Unidos de alentar el conflicto interno en Bolivia, cree que Trigo es el factor que impide un mejor desempeño de las Fuerzas Armadas. De hecho, el sábado 13 desde el estado de Bolívar, aseguró que los uniformados permitieron los hechos en Cobija, que provocaron 15 muertes.
“Yo sé que ese general y otros generales tienen allá (en Bolivia) una especie de huelga de brazos caídos, que han permitido a los fascistas paramilitares masacrar al pueblo de Bolivia”.
Dos días antes, Chávez había dicho que en caso de que Evo Morales sea “derrocado o asesinado”, tomaría esa acción como “una luz verde para apoyar a cualquier movimiento armado en Bolivia”. Declaración que mereció el rechazo de Trigo.
“Lancé una declaración muy fuerte, lo reconozco, pero la ratifico: si a Evo lo derrocan o lo matan, lo digo, no me voy a quedar de brazos cruzados”, dijo.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, calificó de trama secundaria a las palabras de Chávez y abogó por que los acuerdos deban ser internos.
Chávez declaró reiterativamente que la crisis política que afecta a Bolivia es similar a la que en Venezuela provocó su alejamiento del poder por unos días. Y, en consecuencia, decidió expulsar al Embajador de Estados Unidos en Venezuela, como lo había hecho también Morales contra Philip Goldberg, diplomático estadounidense.
El conflicto político se agudizó la anterior semana, con las violentas tomas de instituciones públicas en Santa Cruz, el martes 9, la expulsión del embajador Goldberg el miércoles 10 y los choques entre masistas y cívicos en Pando que provocó al menos 15 muertos.
En realidad, Chávez no dejó de referirse a la crisis boliviana desde el miércoles 10. El jueves habló de la intervención militar, el viernes 12 informó de que se contactó con los presidentes de Unasur para realizar una reunión de emergencia, y el sábado y domingo para cuestionar a Trigo.
En la espiral conflictiva, el sábado 13 desde una población de Cochabamba, Evo Morales declaró: “Siempre hemos gritado \'patria o muerte\'; si no podemos vencer, hay que morir por la patria y por el pueblo boliviano”.
Y, ayer en Santiago de Chile, volvió a acusar a Estados Unidos de conspirar contra Bolivia.
Frases de Chávez
Amenaza • “Si a Evo lo derrocaran, lo mataran, sepan los golpistas de Bolivia que me estarían dando luz verde para apoyar cualquier movimiento armado en Bolivia”.
En Chile • “Están tratando de derrocar al presidente Evo Morales. La conspiración ha sido elaborada, facturada y apoyada por el gobierno imperialista, pero América ha cambiado”.