Un grupo de 11 periodistas, entre bolivianos y extranjeros, tuvo que viajar hasta Brasil para ingresar a Cobija, la capital de Pando, porque los militares al mando del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, mantienen tomado el aeropuerto de Cobija y no dejan acercarse a nadie que no tenga su aval.
Entre esos periodistas, que ya están reportando desde Cobija, se encuentran Carlos Corz y Pedro Laguna, ambos de La Razón.
Sin embargo, para hacer ese viaje, los periodistas tuvieron que pagar cerca de mil dólares cada uno para llegar a un destino nacional en una agotadora jornada que incluyó un aterrizaje en Río Branco (Brasil), un viaje en taxi hasta la frontera con Bolivia y un transbordo incierto.
Los periodistas tomaron la decisión de viajar vía Brasil porque el Gobierno impide la presencia de los medios independientes en Cobija, donde se produjo un enfrentamiento armado que dejó oficialmente 15 muertos.
El viaje de los periodistas se produjo el domingo, luego de que el sábado el Gobierno les negara la autorización para aterrizar en el aeropuerto de Cobija.
Durante el sábado, La Razón y otros medios contrataron un vuelo chárter para viajar a Cobija, pero el ministro de Defensa, Walker San Miguel, nunca respondió la llamada para hablar de la autorización de aterrizaje.
A cambio, un funcionario de ese ministerio ofreció llevar a los periodistas en un avión militar.
Al final del día sábado, se embarcaron en un hércules La Razón, ATB, PAT y un extranjero.
Una vez allá, donde ya estaban los reporteros del Canal 7 y la red Erbol, quedaron inmovilizados en el aeropuerto por motivos de seguridad, según los militares.
Pero, no pasaron ni tres horas cuando los periodistas recibieron la orden de abordar el avión para regresar a La Paz. Los reporteros se resistieron, pero recibieron como respuesta que “es una orden” y que el aeropuerto es una zona militar.
Subieron ATB, PAT y La Razón en un vehículo y al canal 7 y a la red Erbol a otro. Una vez dentro del avión, que fue a Cobija exclusivamente a recoger a los periodistas, se dieron cuenta de que canal 7 y Erbol se quedaron.
Fuentes militares indicaron que la orden fue dada por Quintana, quien habría montado en cólera cuando se enteró de que el Ministerio de Defensa envió periodistas independientes.
Una vez en Cobija, los periodistas no pueden ni acercarse al aeropuerto porque se escuchan disparos al aire.