Desde el 2009, en Bolivia ya no se podrán vender refrigeradores u otros equipos que usen el gas refrigerante CFC, el cual desgasta la capa de ozono, informó ayer Miguel Ángel Rojas, viceministro de Planificación Territorial y Ambiental, quien agregó que el país negocia con Japón y Alemania para reemplazarlo.
“Para el 2009, Bolivia será uno de los primeros países que deje de importar y emplear equipos que utilizan el refrigerante CFC, el cual desgasta el ozono que nos protege de la radiación ultravioleta del sol”, explicó la autoridad.
Rojas presentó los resultados del trabajo desarrollado por la Comisión Gubernamental del Ozono, que se encarga de regular este tema. Agregó que Bolivia negocia con Japón y Alemania para invertir en una fábrica de refrigerantes de hidrocarburos, una alternativa más segura para el medio ambiente que el CFC.
“Así podremos generar recursos al producir un elemento central para los refrigeradores”, dijo.