La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos anunció ayer un préstamo sin precedentes de 85.000 millones de dólares para salvar a la aseguradora AIG de la bancarrota, impulsada por temores de un catastrófico efecto sobre los mercados financieros.
La Fed dijo que tomó la decisión “con el total apoyo del Departamento del Tesoro” y bajo la ley que la regula. “El préstamo tiene términos y condiciones creadas para proteger los intereses del Gobierno estadounidense y de los contribuyentes”, agregó. Una de ellas es que el Gobierno controlará el 79,9% de la aseguradora. La línea de crédito por 24 meses tendrá una tasa de interés equivalente a la tasa interbancaria de Londres más 850 puntos básicos. “Los intereses de los contribuyentes están protegidos por términos clave del préstamo. El mismo es además colateralizado por todos los bienes de AIG, y de sus subsidiarias primarias no reguladas”, dijo la Fed. “Estos bienes incluyen prácticamente todas las subsidiarias reguladas. Se espera que el préstamo sea pagado con la venta de bienes de la empresa”, agregó.
El secretario del Tesoro Henry Paulson dijo que éstos “son tiempos desafiantes para nuestros mercados financieros”. Poco después salió al ruedo el presidente George W. Bush, que por medio de un comunicado de prensa apoyó el plan de rescate, que “promoverá la estabilidad en los mercados financieros”. AIG tiene 74 millones de clientes en el mundo, en su mayoría de EEUU, y emplea a 116.000 personas en 130 países. Nueva York, EEUU, AFP