El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, rompió su silencio respecto a la crisis financiera para asegurar que comparte la preocupación de los ciudadanos y dejar claro que su gobierno trabaja duro para resolverla.
Bush se limitó a leer una declaración pública en lo que supone su primera referencia a la crisis. Hoy reconoció que “los estadounidenses están preocupados por la situación” de los mercados financieros y la economía nacionales. “Yo comparto sus preocupaciones”, añadió.
La crisis financiera, la más grave de los últimos tiempos, sacudió a los mercados del mundo y dio un revés a la campaña electoral estadounidense, en la que vuelve a aparecer como favorito el candidato demócrata Barack Obama. Washington, EFE