El impacto de la actual crisis financiera y la posibilidad de que ello incida en la capacidad de los países más desarrollados para entregar fondos a los más pobres, es una de las preocupaciones que está en el ambiente desde hoy en las Naciones Unidas, aunque es un asunto no incluido en ninguna de las agendas.
La lucha contra la pobreza y los escasos logros alcanzados sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) centran los debates en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a los que desde hoy asiste más de un centenar de líderes de todo el mundo.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tendrá que lograr, en sus múltiples contactos bilaterales con los países más ricos, movilizar a sus líderes para que esa ayuda a la lucha contra la pobreza siga fluyendo y que las turbulencias financieras no propicien víctimas colaterales entre los países más pobres.
Los ODM persiguen llegar al 2015 habiendo erradicado la pobreza extrema y el hambre, logrado la educación primaria universal, la igualdad de género y la reducción de la mortalidad infantil, además de combatir el sida, fomentar una asociación mundial para el desarrollo, mejorar la salud materna y garantizar el desarrollo sostenible.
En la actualidad, la ONU estima que son más de 1.000 millones las personas que viven con menos de 1,25 dólares al día.
Su última evaluación sobre los ODM asegura que aún se está en camino de cumplir la mayoría de los objetivos. Ban Ki-moon, que ha subrayado en múltiples ocasiones que los ODM son el pilar de la estrategia de la ONU en materia de desarrollo, pedirá más cooperación y voluntad política a quienes tienen más. Nueva York, EFE
MENOS APOYO
Dinero que no es entregado • Los países más ricos incumplen por una diferencia de $us 10.000 millones el compromiso adoptado por el G8 el 2005.
Incremento de la ayuda • En esa oportunidad se acordó aumentar a 50.000 millones de dólares la ayuda destinada al desarrollo de los pobres.