Un tribunal indio dio ayer luz verde al estreno de la película Hari Puttar, al desestimar un recurso de Warner Bros que pedía suspender el lanzamiento por estimar que el nombre se parecía al de un conocido niño mago.
Los jueces aceptaron el argumento de la productora india, según la cual su película se basa en un guión original y su título significa en hindi “hijo de Dios”.
La película cuenta la historia del joven Hari Prasad Dhoonda, un punjabí de 10 años que emigra con su familia al Reino Unido, después de recibir su padre un chip secreto del Ejército indio.
En un giro que recuerda a Mi pobre angelito, la familia se va de vacaciones y deja solo a Hari, quien mostrará su valentía cuando los ladrones intenten apoderarse del chip. Nueva Delhi, EFE