La Policía Federal de Brasil deportó, el fin de semana, a tres supuestos espías bolivianos que vigilaban a los cientos de refugiados que fueron a ese país luego de los hechos de violencia ocurridos en Pando.
Los tres deportados estaban observando y fotografiando a sus compatriotas que están hospedados en las ciudades brasileñas de Epitaciolandia y Brasilea, en el estado de Acre (al noroeste), fronterizo con Bolivia.
La Policía Federal enviará la información sobre los expulsados al Ejército boliviano. Brasil reforzó la vigilancia fronteriza mediante controles a personas y vehículos provenientes de Bolivia.
El viernes, el ministro de Gobierno de Bolivia, Alfredo Rada, aseguró que había solicitado al Brasil la extradición de los bolivianos implicados en los sucesos de Pando y que se refugiaron en Acre. Empero, el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño negó haber recibido tal petición y aclaró que no tomaría medidas especiales contra bolivianos que hubieran atravesado la frontera de forma legal. Río de Janeiro, EFE