La Cancillería china manifestó ayer, tras la llegada del presidente venezolano Hugo Chávez, que su relación con Venezuela es normal, carece de vínculos ideológicos y no está destinada a afectar a un tercer país, en este caso a Estados Unidos.
"China y Venezuela mantienen relaciones normales de Estado a Estado. No están basadas en la ideología, no están dirigidas contra una tercera parte y no afectarán a otros países”, señaló ayer la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Jiang Yu. “Seguiremos desarrollando nuestras relaciones con Latinoamérica, incluida Venezuela”, agregó la funcionaria.
Con estas palabras, Pekín se desvinculaba de la adhesión política que Chávez ha tratado de encontrar en China. “Yo de aquí me voy a Rusia, que está ahí mismo, detrás de aquellas montañas. Seguimos con (Dmitri) Medvédev, (Vladímir) Putin, Hu Jintao, nosotros modestamente allá, y Cuba, construyendo un mundo pluripolar”, anunció el Presidente venezolano en Pekín.
En cuanto a sus habituales ataques a EEUU, país al que Venezuela vende la mayor parte de su crudo, Chávez señaló que no tiene nada contra los estadounidenses. “No tenemos nada, nada, nada contra Estados Unidos como pueblo”, explicó. Pekín, EFE