Ecuador endureció ayer las sanciones contra la brasileña Odebrecht al anunciar que no pagará un crédito por 200 millones de dólares a Brasil, que ofreció protección en Quito a dos empleados de esa constructora cuyos bienes fueron embargados el martes 23 por una disputa legal.
El presidente Rafael Correa anticipó que dejará en suspenso el pago al día siguiente de ordenar la militarización de los bienes de Odebrecht por rehusarse a reconocer una millonaria indemnización por los daños en la hidroeléctrica San Francisco, la segunda en Ecuador con capacidad de 350 megavatios.
´Nosotros pensamos seriamente en no pagar ese crédito de Bandes (...), que lo dio a través de Odebrecht para la construcción de San Francisco, y que también tiene graves irregularidades´, declaró el Primer Mandatario.
Explicó que ´es un dinero que se le da a la empresa, pero aparece como deuda de Ecuador con Brasil. Pero más aún, es un préstamo de centenas de millones de dólares, de más de 200 millones, para un proyecto que no sirve´.
El Jefe de Estado recalcó su rechazo a pagar el crédito que financió la construcción de San Francisco, que dejó de operar hace dos meses por daños en las turbinas que se presentaron un año después de ser entregada.
Correa desestimó ´repercusiones internacionales´ y agregó que ´lo que ha hecho esta empresa en Ecuador es terrible´. Quito, AFP
LA REACCIÓN
El rechazo • La Confederación Nacional de la Industria de Brasil rechazó ayer la decisión de Ecuador de embargar los bienes a la Odebrecht.
La nota • ´La CNI repudia la intervención del Gobierno de Ecuador en las actividades que la constructora brasileña Odebrecht mantiene en ese país´.