El presidente estadounidense, George W. Bush, prometió ayer luchar para lograr la aprobación de su plan de rescate financiero, rechazado el lunes 29 por el Congreso, mientras varios líderes mundiales reclaman a Washington medidas urgentes para contener la tormenta.
El mensaje de Bush tranquilizó a Wall Street, donde el Dow Jones cerró en alza de 4,68%, y el Nasdaq subió 4,97%, con la esperanza de que una nueva versión del plan de rescate sea adoptado durante los próximos días.
“Estamos en una situación de emergencia, y las consecuencias serán cada día peores si no tomamos medidas”, advirtió el martes Bush, horas después de la debacle. “Prometo a los ciudadanos (estadounidenses) y a los ciudadanos del mundo que éste no es el fin del proceso legislativo (...) mi administración seguirá trabajando estrechamente con los líderes de los dos partidos” en el Congreso, manifestó.
El candidato presidencial republicano John McCain criticó ayer la “inacción” del Congreso tras el rechazo del plan. “Ayer (lunes) el país y todo el mundo contaban con Washington para mostrar su capacidad de liderazgo, y una vez más el Congreso llegó con las manos vacías”, acusó.
El primer ministro británico, Gordon Brown, dijo que EEUU, donde “empezó” la crisis, “tiene una responsabilidad hacia el resto del mundo y hacia sí mismo”.
La Comisión Europea reclamó a Estados Unidos que “asuma su responsabilidad” ante la crisis, y la canciller alemana, Angela Merkel, llamó a una nueva votación del plan para restaurar la confianza en los mercados.
El primer ministro de Japón, Taro Aso, pidió que “no se deje colapsar el sistema financiero mundial”. Washington, AFP