El grupo de Ponchos Rojos liderado por Max Flores, que el jueves 2 tomó las instalaciones de la Empresa de Correos de Bolivia (Ecobol) y obligó al gerente Marvel Javier Vargas a renunciar a su cargo, no es legítimo, según informó ayer el dirigente Ruperto Quispe desde Achacachi.
“Flores no es de los Ponchos Rojos, nosotros no hacemos eso que hicieron ellos ese día en Correos, nosotros somos de la provincia Omasuyos, de donde provienen los verdaderos Ponchos Rojos”, afirmó Quispe, tras una reunión de esa agrupación de campesinos paceños.
“Nosotros vamos a desconocer a Flores, porque siempre estuvo ligado al anterior prefecto José Luis Paredes y no nos representa porque es un vividor”, manifestó el dirigente y agregó que los Ponchos Rojos tendrán una reunión la próxima semana para abordar este tema.
La semana pasada, un grupo que se identificó como Ponchos Rojos ingresó a la oficina de Ecobol y, con presiones, logró que Vargas —que contaba con el aval de la agrupación— firmara su carta de renuncia. El gerente fue posesionado el 13 de marzo por el Ministro de Obras Públicas.