La crisis financiera sacude el fútbol bussines inglés Los ricos del mundo pensarán dos veces en comprar un club, en construir su estadio y en contratar figuras.
El mediocampista Samii Hyypia, del Liverpool, queda en el piso durante un encuentro ante al Chelsea en un partido de la Liga de Campeones.
La crisis financiera internacional ha hecho recapacitar a los dirigentes y otros responsables del fútbol inglés.
La impresión generalizada, en ocasión de la reunión de la Premier League, la semana pasada, fue que hacia fines de la temporada el número de clubes en manos de propietarios extranjeros podría aumentar de nueve en la actualidad a 13 ó 14.
Esta opinión no se ha disipado, a pesar de la alarma en los mercados financieros. Es evidente que los responsables del fútbol, en todos sus niveles, quieren restar importancia a los efectos en el largo plazo de la crisis financiera.
Un importante dirigente me dijo que “sí, es cierto que la falta de crédito significa que cierta gente tendrá mucho menos dinero, pero al final el fútbol atraerá dinero y yo sigo creyendo que otros cuatro clubes pasarán a manos de extranjeros. Y recuerde que la Liga ya considera un nuevo acuerdo sobre los derechos de televisión”.
Este dirigente ha estado envuelto en el deporte durante muchos años y ha hecho dinero con él, de modo que su opinión no puede ser descartada.
Pero sería un grave error pretender que el fútbol se puede permitir el desconocimiento de la realidad económica. Es obvio que el impacto de la crisis tendrá un efecto paralizante. Y esto tendrá un impacto en los clubes que están considerando la construcción de nuevos estadios, financiándolos con la venta de palcos ejecutivos, como se hizo en Wembley y en el Estadio Emiratos del Arsenal.
Los interesados en adquirir clubes distinguirán en la necesidad de un nuevo estadio para desarrollar su fuerza económica.
Un eventual comprador del Everton analizará con sumo cuidado los planes para construir un nuevo estadio en Kirkby. Vale la pena comparar esto con la forma en que Arsenal financió su estadio Emiratos.
Fue una operación muy compleja, que convirtió al Arsenal, como dijo su presidente Peter Hill-Wood, en una compañía de bienes raíces, por la construcción y venta de departamentos.
Un eventual comprador del Liverpool tendrá dificultades para negociar una fórmula similar a la del Arsenal, porque los bancos no ofrecerán más dinero.
Desde hace varios meses corren rumores de que ciudadanos indios muy ricos están interesados en comprar un club de la Premier League, pero esta percepción ha cambiado.
Muchos ricos alrededor del mundo pensarán dos veces antes de ingresar en este mundo chiflado. La crisis financiera, combinada con las tribulaciones de Mike Ashley, el propietario del Newcastle United, que ahora busca un comprador, han alterado las actitudes.
Ahora, en un escenario mucho más sombrío, parece una prueba de la locura en las finanzas del fútbol. BBC Mundo
Financieros
Deuda eterna No es raro que los clubes lleguen al punto de que el comprador sigue pagando por la transferencia mucho después de que el futbolista se fue.
Ganancias Un club sólo multiplica su dinero cuando vende y en el camino necesitará una coraza para soportar el reclamo de los aficionados.
Endeudamiento El problema es que muchos interesados tienen ahora el problema de no endeudarse con la misma facilidad que hace algunos meses.