Los prefectos de Tarija y Santa Cruz, Mario Cossío y Rubén Costas, respectivamente, coincidieron ayer en destacar que el principal resultado del diálogo político fue haber sembrado la semilla de una nueva forma de encarar los conflictos en el país: con diálogo y sin violencia.
Aunque admitieron que el proceso no logró la esperada firma de un acuerdo con el Gobierno, dijeron que lograron pacificar el país y evitar la guerra civil.
“Valió la pena el esfuerzo de 24 días donde se buscó la pacificación y se evitó la guerra civil. Ya dirán los analistas si esto sirvió o no, pero hay cosas que son importantes como lo que dijo el Presidente: que queda abierta la posibilidad y podamos seguir hablando y buscando condiciones para viabilizar este país. Personalmente me siento satisfecho con mi conciencia”, sostuvo Costas en Santa Cruz de la Sierra.
Desde Cochabamba, Cossío coincidió en que el diálogo “le devolvió la paz a Bolivia en uno de sus momentos más críticos. Ojalá que el Gobierno coincida conmigo, en que nuestras diferencias nunca más se resolverán con balas, con muertos, de manera violenta, que nuestras diferencias se resolverán por las vías democráticas”, complementó.
Durante el diálogo, los prefectos propusieron un compromiso para resolver los conflictos “evitando cualquier acción de violencia”, pero la iniciativa fue rechazada por el Gobierno.