El director técnico de la selección boliviana, Erwin Sánchez, no estará en el banco de suplentes este sábado y tampoco el martes 14 porque fue sancionado por tres partidos por la Confederación Sudamericana de Fútbol.
Ante Perú y Uruguay, Sánchez dirigirá desde la tribuna y es posible que su posición en el banquillo sea ocupada por el asistente de campo, William Ramallo, quien ya estuvo en esa tarea cuando se jugó en Río de Janeiro ante Brasil.
El entrenador nacional fue expulsado en Quito, Ecuador, el 6 de septiembre, por el árbitro chileno Pablo Pozo, quien sancionó un penal que fue polémico y que favoreció a los ecuatorianos, decisión que fue reclamada por el técnico.
En ese mismo encuentro, en la conferencia de prensa, Sánchez felicitó a su rival y criticó al árbitro por perjudicar a Bolivia. “Siempre joden al más débil”, reprochó en esa oportunidad el entrenador, quien salió del campo de juego con algunos gestos y ademanes.
Antes, el chileno también había expulsado al volante paceño Alejandro Gómez, debido a que recibió su segunda tarjeta amarilla.
Sánchez ya cumplió un partido de suspensión cuando dirigió desde la tribuna frente a Brasil.