Desde el descubrimiento de la fluorescencia en una medusa hasta sus aplicaciones a la medicina, los trabajos de tres bioquímicos, laureados con el Nobel de Química 2008, revolucionaron la biociencia contemporánea.
El japonés Osamu Shimomura descubrió en 1962 una proteína fluorescente verde, conocida como GFP (en inglés, Green Fluorescent Protein), proveniente de una medusa. Y 30 años después, los estadounidenses Roger Tsien y Martin Chalfie lograron una aplicación para este hallazgo.
“A menudo se describe nuestros trabajos como consistentes en fabricar y entrenar espías moleculares (...), moléculas que penetran en una célula o un organismo y nos indican lo que pasa, fundamentalmente con su bioquímica mientras la célula o el tejido todavía están vivos”, explicó Roger Tsien, de 56 años de edad, profesor de biología del Instituto de Medicina Howard Hughes de la Universidad de California en San Diego.
Shimomura, de 80 años de edad, fue el primer científico en observar la Aequorea victoria, una medusa luminosa que vive en el Pacífico norte, también llamada “gelatina de cristal” debido a su transparencia. Emite rayos verdes, que podrían constituir para las medusas una señal repulsiva. Por 20 años, observó estas medusas, en lo que fue el trabajo de su vida. Washington, AFP