Cinco ladrones de minerales, tres varones y dos mujeres, además de un niño, se salvaron de ser linchados la noche del martes por parte de trabajadores de la mina La Vengadora y vecinos de Chuquiaguillo, en afueras de la ciudad de La Paz, camino a Yungas, según la red Unitel.
De acuerdo a los trabajadores, los robos se producían desde hace más de un año, siempre se burlaban de la vigilancia de los serenos, pero, la noche del martes, estos últimos hicieron una zanja en afueras de la mina para no ser vistos por los antisociales; una vez que los ladrones ingresaron a la mina, fueron encerrados en el interior del socavón y de inmediato convocaron a la población de Chuquiaguillo para hacer justicia con sus propias manos.
La gente enardecida no sólo golpeó sin compasión a los delincuentes, sino que también quemó y dejó como chatarra al motorizado —un Toyota Corolla— en el que transportaban los minerales, después de sacarlos afuera sobre sus hombros desde el interior mina. Según los trabajadores, el kilo de los minerales cuesta 80 bolivianos en el mercado y cada persona robaba 20 kilos; los hurtos se producían desde hace más de un año; los ladrones ingresaban armados cerca de la medianoche para amedrentar a los serenos que cuidaban.
Después de ser golpeados, los antisociales fueron retenidos desde la medianoche del martes hasta antes del mediodía de ayer, cuando llegaron al lugar policías de élite (Delta) para trasladarlos a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC); en ese tiempo los trabajadores y vecinos de Chuquiaguillo permanecieron vigilantes.
Uno de los fiscales que acudió al lugar con los policías certificó que tres varones y dos mujeres, junto a un niño, fueron golpeados cuando se aprestaban a robar silita en la mina La Vengadora. Los trabajadores informaron que los robos fueron denunciados a la Policía, que no hizo nada en más de un año.
LOS HECHOS
Golpiza • Cinco antisociales, dos mujeres y tres varones, recibieron golpizas cuando se aprestaban a robar minerales en la mina La Vengadora.
Protesta • Los trabajadores, cansados de los robos, planificaron atrapar a los delincuentes y éstos cayeron la noche del martes en una mina cerca de La Paz.