Cerca de 1.200 personas fueron evacuadas ayer en Estados Unidos de un área de unos 30 kilómetros al norte de Los Ángeles a consecuencia de un incendio que ha arrasado ya más de 300 hectáreas, informaron ayer los servicios de emergencia.
“El fuego ha destruido dos viviendas, aunque no ha dejado víctimas mortales ni heridos por el momento”, explicó a los medios locales el portavoz del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Los Ángeles, Ron Haralson.
Los bomberos utilizaron aviones cisterna y helicópteros para
intentar sofocar el incendio que comenzó a primeras horas de la
mañana de ayer y que fue avivado por los vientos. Se desconoce por el momento la causa por la que se desató el fuego y se ha abierto una investigación. Otro incendio se declaró al norte de California. Washington, EFE