El “Garrincha boliviano” o “camba caro” eran los apodos que recibía Arturo Saucedo Landa un veloz gambeteador e incisivo atacante boliviano que brilló en varios clubes cruceños y en la selección nacional. Juego agresivo, buen dribbling y mucha velocidad en cada jugada fueron las principales características del atacante que fue una de las figuras del equipo nacional que jugó en 1977 y que tuvo una gran actuación en el histórico empate contra Uruguay, 2-2-, en Montevideo.
¿Qué recuerdas del partido contra Uruguay?
Se jugó en Tembladerani, pero sobre todo recuerdo el gol de la victoria, que fue un gran pase de Ovidio Messa que Tamayá aprovechó muy bien para definir con un potente remate ante la sorpresa de los uruguayos que se quedaron con los crespos hechos.
¿Cómo fue el ambiente previo?
La motivación era única en todo el grupo de jugadores, además existía un gran apoyo de toda Bolivia, especialmente de La Paz que nos hizo sentir a todos como en casa.
¿Quién dirigía la selección?
Wilfredo Camacho y Ramiro Blacut, pero la verdad fue que conformamos una de las mejores selecciones bolivianas de todos los tiempos.
Hagamos nombres
Conrado Jiménez, Jorge Campos, Jaime Rimazza, Jimmy Lima, Pablo Baldivieso, Carlos Aragonés, Erwin Romero, Eduardo Angulo, Raúl Morales, Porfirio Tamayá Jiménez y Miguel Aguilar.
¿Era la mejor selección?
Totalmente, ya que al margen de tener jugadores bien dotados en la parte táctica como Ovidio Messa, Carlos Aragonés y Chichi Romero, teníamos futbolistas de una contextura física para respetar como Pablito Baldivieso, Tamayá Jiménez y Jimmy Lima.
¿Y en la definición?
Ahí estaban Miguel Aguilar, Tamayá y mi persona que aprovechábamos toda la calidad que existía en la creación, pero también hay que mencionar a hombres de garra como Eduardo Angulo o Campos que eran muy batalladores.
En lo personal, ¿cómo te fue con Uruguay y Venezuela ?
Muy bien, pese a que jugaba en la parte complementaria en los partidos que disputamos en el estadio de Tembladerani, de visitante era titular indiscutible y en el partido de vuelta en Montevideo les pintamos la cara a los uruguayos en su propia casa. Dos grandes jugadas que hicimos con Erwin Chichi Romero bastaron para que Aguilar convierta los tantos con los que empatamos.
¿Una frustración no haber llegado al mundial?
Es la tristeza más grande que tengo en mi carrera futbolística porque teníamos todas las condiciones para jugar el Mundial de Argentina 78. Lamentablemente nos inventaron una serie de partidos con Perú y Brasil (la Liguilla de Cali) y nos eliminaron.
¿Por qué nos caímos en la Liguilla de Cali?
Porque festejamos mucho el haber desclasificado a Uruguay y Venezuela. No teníamos que haber desconcentrado, debíamos seguir trabajando como Perú y Brasil que siguieron entrenando sin pausa, mientras que nosotros estuvimos más de 15 días haciendo lo que nos daba la gana. Había un gran equipo, pero los dirigentes cometieron el error de dejarnos libres.
¿De dónde nace el apodo de camba caro?
En la década del 70 fui el jugador más caro del país, la Bélgica me compró en 120.000 dólares a Real Santa Cruz y al tipo de cambio que tenemos en la actualidad sería más o menos 1.400.000 dólares americanos.
Pero luego no te quisieron vender
La historia es así: de la Bélgica pase a Universidad y luego me compró Oriente Petrolero; llegaron las propuestas de Flamengo y no me quisieron soltar. La gente de Blooming adquirió mi ficha y llegó otra oferta de Alianza Lima y la historia fue la misma.
¿Te encaprichaste?
Sí, dije me friego yo y se friega el club y abandoné el fútbol a los 26 años, muy joven, desgraciadamente antes trataban al jugador como una bolsa de papas, los dirigentes eran muy abusivos.
Ahora tu hijo (Mauricio) está en la selección
Felizmente supe criar a mi hijo y gracias a Dios lo formé en mi club el gran Estudiantes del Oriente. Todo lo malo se lo comuniqué y él es un chico sencillo, humilde, sano y sin ningún vicio.
Sinceramente, ¿Mauricio es mejor que el padre?
Sí, será mejor porque tiene más panorama que el padre y maneja muy bien el medio campo, tiene mucha claridad en su fútbol y la humildad que tiene es clave para conseguir las metas que se ha trazado.