Los bomberos continuaban ayer batallando contra tres incendios devastadores en California, donde temen que los vientos fuertes sigan atizando las llamas que dejaron un muerto y forzaron la evacuación de miles de personas.
Hasta ahora se han quemado unas 6.000 hectáreas de los dos incendios que estallaron casi en el valle de San Fernando y Porter Ranch, dos suburbios residenciales al norte de Los Ángeles, enclavados entre colinas de vegeta- ción boscosa y seca tras dos años de una grave sequía en la región. Un hombre murió y al menos 4.000 personas abandonaron sus casas por esta nueva ola de fuego que azota el sur de California, donde su gobernador Arnold Schwarzenegger declaró el estado de emergencia en la región.
Mientras uno de los focos cercanos al valle de San Fernando fue controlado la noche del lunes, los bomberos tuvieron que concentrarse en el incendio de Porter Ranch que se expandió al doble. Los Ángeles, EEUU, AFP