El Premio Nobel de Literatura 2006 Orhan Pamuk mostró ayer su condición de intelectual incómodo, con críticas a la censura y a la persecución de escritores en Turquía, mientras que el presidente turco, Abdulah Gül, hizo esfuerzos conciliadores en la inauguración de la Feria del Libro de Fráncfort (Alemania).
Pamuk, que empezó su discurso recordando su primera visita a la feria, poco a poco fue pasando al terreno de la política para centrar su atención en el espinoso problema de la opresión a los intelectuales. Contó cómo, para la escritura de su última novela recurrió a viejas películas y canciones turcas, gracias a YouTube. “Hoy, en cambio, sería un problema. El acceso a YouTube, como a cientos de páginas web extranjeras, ha sido bloqueado para la gente en Turquía por razones políticas”, indicó. Fráncfort, EFE