El diálogo político se halla otra vez al borde del fracaso El MAS denunció que Podemos planteó nuevos temas al diálogo para entorpecer los acuerdos. La oposición lo niega. Esta tarde el pleno del Congreso se reúne con advertencias de ambos lados.
EL DIÁLOGO • Los legisladores analizan las propuestas de cambio al texto constitucional. Ayer.
Tras ocho días de negociación, el diálogo congresal no encuentra el camino para llegar a consensos sobre la ley de convocatoria al referéndum constitucional y, contrariamente, se encamina al fracaso, según anticiparon oficialistas y opositores.
Para los oficialistas, la gota que colmó el vaso fue la propuesta de Podemos de introducir al diálogo temas que antes no estaban en agenda. Para la oposición, el fracaso es una herramienta que busca el MAS para justificar la aprobación de una ley de convocatoria sin consenso.
“Se han incorporado temas que nunca fueron agendados, la oposición había consensuado 11 puntos y sobre eso estuvimos trabajando, muchos fueron acordados; sin embargo, ahora aparecen puntos que jamás habían sido planteados, ésta nos parece que es una señal preocupante para el diálogo”, dijo el ministro de Desarrollo Rural, Carlos Romero.
El senador Luis Vásquez (Podemos) rechazó la acusación y, contrariamente, dijo que estas insinuaciones pueden “esconder la verdadera intención que está por detrás, que es de romper este diálogo e imponer la violencia”.
Aseguró que no plantearon nuevos temas, sino los mismos que se acordaron, aunque” en un texto que probablemente no le ha gustado al MAS”.
Ayer, la subcomisión conformada para poner en limpio los avances en el diálogo parlamentario debió entregar una propuesta de redacción de los artículos observados del proyecto constitucional, pero eso no ocurrió debido a las fricciones verbales.
Según Romero, Podemos “nunca cuestionó lo plurinacional o el reconocimiento de las lenguas indígenas y los derechos colectivos de los indígenas, pero estos temas de repente aparecieron planteados”.
Vásquez respondió que “se han planteado alternativas, pero no temas nuevos”. Por ejemplo, dijo que en lugar de mencionar el reconocimiento de lengua por lengua, se propuso reconocer “todas las lenguas del Estado”.
Para los oficialistas, lo que busca Podemos, al menos una fracción, es acabar con el diálogo.
“Una fracción de la ultraderecha al interior de una agrupación ciudadana no quiere acuerdos políticos en el país, un grupo de ellos que se están arrogando competencias nacionales que no las tienen y que plantean modificaciones al texto constitucional que no han sido discutidas al interior de la mesa de trabajo”, dijo el jefe de bancada del MAS en Diputados, César Navarro.
En la otra vereda, el presidente del Senado, Óscar Ortiz (Podemos) respondió que “lamentablemente cada vez hay más evidencia de que sólo una parte muy pequeña del MAS estaría apostando al diálogo; pareciera que mucha gente, sobre todo gente muy influyente, estaría apostando sólo a la imposición”.
El jefe de bancada de Podemos en el Senado, Róger Pinto, aseguró que “es el MAS el que está presionando, es el MAS el que quiere llevar adelante la aprobación de una Constitución manchada desangre, confrontacional, que no quiere aceptar las observaciones que hacemos”.
El clima de pesimismo comenzó en la mañana. “No quiero ser una voz que le agregue pesimismo, pero estructuralmente y políticamente creo que no hay posibilidad de encuentro entre Podemos y el MAS en términos de lo que es la redacción de la Constitución”, advirtió el senador Wálter Guiteras (Podemos)
Minutos después, el jefe de bancada del MAS en el Senado, Félix Rojas, adelantó que para aprobar la ley del referéndum “se va a recurrir a los parlamentarios patriotas (de la oposición)”.
Además, anticipó que esto debe darse antes del lunes, porque “luego vendrá la presión de los 30.000 marchistas” que exigen la aprobación de la norma.
Ante ese panorama, Raúl Lagos, representante de la OEA en el diálogo congresal, expresó su esperanza en que este diálogo llegue a buen término.
Pese a esas controversias, el diálogo se reanudará hoy a las 11.00 con el compromiso de que las bancadas analizarán nuevos planteamientos para el diálogo y en la tarde, a las 16.00, comenzará la sesión de Congreso para tratar la ley de convocatoria.
“Una fracción de la ultraderecha al interior de una agrupación no quiere acuerdos políticos”. CÉSAR NAVARRO, diputado del MAS.