El Gobierno prohibió ayer la importación de armas de fuego y municiones para el uso civil en todo el país, con excepción temporal para los cuerpos de seguridad de altos dignatarios de Estado y delegaciones diplomáticas establecidas en Bolivia.
La disposición, contenida en el Decreto Supremo Nº 29747 y dictada ayer por el presidente Evo Morales, prohíbe la importación, exportación, transporte, almacenamiento, comercialización y empleo de explosivos, armas y municiones. Sin embargo, los explosivos para el uso minero y petrolero, además de los fuegos pirotécnicos, tienen que ser autorizados por el Ministerio de Defensa, según su titular, Walker San Miguel, quien justificó la vigencia del mencionado decreto ante la ausencia de una ley de armas que no fue aprobada por el Parlamento Nacional desde hace más de dos años.
San Miguel afirmó que el Ministerio de Gobierno efectuará el registro de todas las asociaciones, clubes de caza y pesca, así como del armamento y municiones de propiedad de sus asociados, con la respectiva verificación de su importación y previa autorización por el Ministerio de Defensa. “La obtención del registro es un requisito indispensable para el desarrollo de las actividades de caza y pesca”, dijo.
El Ministro de Defensa advirtió que las Fuerzas Armadas (FFAA), la Policía Nacional y la Aduana Nacional son las responsables del control y fiscalización de la prohibición de importación de armas de fuego y municiones para el uso civil en todo el país.