Bolivia y Haití son los dos países de la región en los que se evidencia un déficit en la producción de alimentos con proteínas y calorías. La falta de seguridad jurídica provoca que los agricultores no apuesten a su producción masiva, según Gonzalo Flores, representante asistente del Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“Bolivia tiene un déficit crónico de calorías y proteínas, y junto con Haití son los dos países que son la excepción a la norma. Si miramos a América Latina en su conjunto, encontramos que todos los países producen todos los productos que necesitan y aún más; en cambio, Bolivia y Haití son los únicos países que no llegan a producir todo lo que necesitan”, manifestó Flores, quien participó ayer de un encuentro en La Paz, donde se recordó el Día Mundial de la Alimentación.
Las calorías y las proteínas se encuentran en productos como el arroz, el maíz y la quinua. Según Flores, si bien Bolivia produce estos alimentos, aún lo hace en bajas cantidades, razón por la cual no se llega a cubrir la demanda del mercado interno.
La proteína es esencial en el desarrollo de los músculos. Entretanto, los alimentos bajos en calorías proporcionan la energía que necesita el cuerpo a diario.
Para Flores, la falta de políticas estatales de fomento a la producción de los alimentos ricos en proteínas y calorías es la principal causante de este déficit.
“El problema está en las políticas que les dan a los productores, que no están incentivándolos a producir más y mejor. Hay que darles seguridad jurídica, incentivos, ganancias. Se debe garantizar su libertad para producir”.
El experto dijo que el déficit de proteínas y calorías en la alimentación afecta a los niños. Según sus datos, el 23% de los menores de cinco años en el país sufre de desnutrición crónica y no tiene una estatura adecuada.