El juez que investiga el accidente de un avión de Spanair que el 20 de agosto estalló en el aeropuerto de Madrid, dejando 154 muertos, imputó ayer por “homicidio imprudente” a tres técnicos de esa compañía aérea española encargados de revisar el aparato, indicaron fuentes judiciales.
Los imputados son el responsable del mantenimiento de Spanair en el aeropuerto madrileño de Barajas, el mecánico que se encargó de una avería que tuvo el avión antes del accidente y otro técnico que trabajó en el aparato, tras un primer intento de despegue. Los tres fueron citados a declarar el 12 de noviembre, según uno de los dos autos que emitió el juez de instrucción Juan Javier Pérez.
El magistrado investiga si la intervención de los técnicos en el avión, que tuvo una avería antes del accidente, influyó en el siniestro y para ello se basa en el informe preliminar elaborado por una comisión investigadora de Aviación Civil. Madrid, AFP