Las preciadas esculturas de Marina Núñez del Prado exhibidas en plena avenida 16 de Julio dieron el marco para la realización del acto central de homenaje por el centenario del nacimiento de la gran artista boliviana.
Desde las primeras de tarde, gigantografías y originales de “Marina de Bolivia” se exhibieron en la avenida 16 de Julio. Tras el acto oficial, a las 19.00, cerró la velada la música del dúo de Emma Junaro y José Bernardo.
La escultora ha inscrito su nombre en la lista de artistas bolivianos fundamentales del siglo XX. Al ver sus mujeres de granito, sus montañas cuasi simbólicas... la poeta chilena Gabriela Mistral la rebautizó: “la boliviana genial”.
Casada con un ciudadano peruano, radicó en Lima hasta los últimos días de su vida. Allí dejó un Jardín de Esculturas en el municipio de San Isidro.
En vida, Marina donó un conjunto de obras a Bolivia, las que forman parte de la colección del Museo Nacional de Arte que estos días se exhibe en complementariedad con la muestra “Entre dos siglos” que está abierta en el Museo de Etnografía.