La rivalidad entre dos familias de la comunidad de Nuñu Mañani, del sector de Tapacarí, a 100 kilómetros de Quillacollo (Cochabamba), derivó en el asesinato a sangre fría de Fortunato Álvarez Flores, de 33 años.
Según el informe policial, seis miembros de la familia Antezana detuvieron a Fortunato Álvarez y le propinaron una golpiza hasta provocarle la muerte.
“Hace años atrás, ellos (los Antezana) habían decidido ir a victimar al miembro de la familia rival (Álvarez)”, sostuvo el jefe regional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Quillacollo, coronel Miguel Poma.
Tras propinarle la golpiza, los Antezana echaron el cuerpo de Álvarez a un barranco “y allí lo terminaron de golpear”, complementó Poma.
El hecho ocurrió a las 13.00 del jueves. La Policía llegó esa noche, sin embargo, por la poca iluminación del lugar no pudo establecer ni pudo hallar el cuerpo.
Ayer por la mañana, la Policía y un representante del Ministerio Público se presentaron en el lugar.
El equipo logró establecer los motivos a través de testigos que presenciaron el hecho, además del testimonio de la esposa del fallecido. No hay detenidos.