De enero a la fecha la supervisión del Sistema de Regulación Municipal (Siremu) decomisó del Matadero 1.525 órganos que presentaron diferentes patologías. Hígados, corazones, intestinos y pulmones no eran aptos para su comercialización y consumo.
154 pulmones, 1.354 hígados y ocho corazones son algunos de los órganos decomisados. Además de abomasos (callos comestibles del buey), bazos (víscera), cabezas e intestinos. Las vísceras decomisadas tenían parásitos como la fasciolosis, fibrosis, hidatidosis, melanosis, cirrosis, que son enfermedades comunes en el ganado y pueden poner en riesgo a quien las consuma.
La Alcaldía informó que los órganos retenidos iban a ser comercializados y que el trabajo de control en el Matadero es constante y se lo realiza para resguardar la salud de la población.