Octubre, para la ciudad de El Alto, se constituye en el mes de la ocurrencia de singulares acontecimientos sociales y políticos. Actualmente, muchos de ellos, al margen de disputarse consideraciones para ser tipificadas como características, demandan espacios en la historia nacional.
Obviamente, los hechos del 2003 capitalizaron la atención y la proyectaron a ámbitos internacionales, inclusive. A ellos se suman otros que, por su naturaleza y contundencia, son no menos significativos.
En 1548, el 23 de octubre, Alonso de Mendoza junto a su séquito se apostaron en inmediaciones de la actual Alto Lima y, desde ahí, asumieron la decisión de fundar definitivamente La Paz. 233 años después, en el actual espacio geográfico alteño, el 17 de octubre de 1781, el levantamiento “katarista” fue reducido y dispersado, con el que concluyó “el cerco a La Paz”.
Posteriormente, en 1809 se produjo el primer encuentro bélico entre realistas y patriotas, conocido como la “Batalla de Chacaltaya”. Contemporáneamente, en 1903, fue inaugurado el ferrocarril Guaqui-La Paz.
Un año después, Arthur Posnansky anunció en la Ceja el ingreso de uno de los primeros automóviles que llegaron a La Paz; al siguiente año, el 16 de octubre, dentro del ámbito de los medios de transporte, el presidente Ismael Montes inauguró el tramo La Paz-El Alto, con los “troley” o los eléctricos, como se les conocía popularmente.
Luego de iniciadas las actividades de la aviación en Bolivia, también en territorio alteño, el presidente Bautista Saavedra inauguró el 12 de octubre de 1923 la Escuela Civil y Militar de Aviación. Exactamente 20 años después, el presidente Enrique Peñaranda dio inicio a la Parada Militar en los predios de la actual Fuerza Aérea Boliviana, donde también el 6 de octubre de 1970 el general Juan José Torres se proclamó Presidente.
Otros hechos de carácter local. El 6 de octubre de 1939 empezó a funcionar la primera escuela de esta ciudad; el 30 de octubre de 1970 comenzó a circular el primer periódico alteño, “Satélite”, el 20-21 de octubre de 1979, el desarrollo del Primer Congreso Ordinario de Fejuve, entre otros.
Todos estos hechos son considerados relevantes y están inscritos en la historia nacional. Sin embargo, por sus particularidades conviene enfatizar los ocurridos en 1809 y 1903.
El 25 de octubre de 1809, el territorio alteño fue utilizado para el encuentro bélico entre el ejército realista encabezado por el arequipeño José Manuel Goyeneche y las fuerzas patriotas, dirigidas por el español que abrazó la causa liberadora José Gabriel Castro. Derrotados estos últimos, huyeron a los Yungas, situación que fue aprovechada por Pedro Domingo Murillo para fugar a Zongo. Este hecho, conocido como la “Batalla de Chacaltaya”, cuyo bicentenario será celebrado el próximo año, dio por iniciada la “guerra de guerrillas”, que tuvo como corolario a la independencia y fundación de Bolivia.
Otro 25 de octubre, pero de 1903, el presidente José Manuel Pando inauguró el servicio de trenes del departamento de La Paz Guaqui-La Paz, que en la práctica fue Guaqui-El Alto, por la construcción de la terminal ferroviaria en inmediaciones de la actual Ceja. Así, por la lógica generación de un particular movimiento económico, se constituyó en el primigenio epicentro urbano de la futura ciudad de El Alto.
Estas citas se inscriben en los anales de esta ciudad como un patrimonio histórico y, seguramente, sus páginas merecerán incorporar muchas otras que motivarán respeto y reverencia por su legado, del que hoy se benefician los alteños.
*Johnny Fernández R. es historiador alteño y miembro de la Fundación “JFR”.
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