El temor a una recesión mundial crispó ayer a los mercados mundiales, que se mantuvieron inestables por la cascada de malas noticias empresariales, la incertidumbre que planea sobre países como Argentina y una posible subida de los precios del crudo.
Los inversionistas tienen ahora la mirada puesta en la decisión que adopta hoy la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para frenar la caída de los precios del crudo, en una reunión de urgencia en Viena.
“Vamos a reducir la producción” de petróleo, adelantó ayer el presidente del cartel, Chakib Jelil, y subrayó que ese recorte no será de “mucho” para evitar “agravar la crisis financiera”.
La perspectiva de un recorte de la oferta de la OPEP, que controla 40% de la producción mundial, provocó una subida de las cotizaciones del crudo.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en diciembre terminó en $us 67,84, en alza de $us 1,09 en relación al cierre del miércoles. En Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento subió a 65,92 dólares.
En un nuevo intento de infundir confianza a los mercados, la presidencia francesa de la Unión Europea anunció una cumbre de los jefes de Estado y de gobierno europeos para el 7 de noviembre en Bruselas, con el fin de preparar la reunión del G20, ocho días más tarde en EEUU. Washington, AFP