España irá a la XVIII Cumbre Iberoamericana interesada en hablar de la crisis financiera y en que la región tome medidas, y advirtió que la situación de la economía mundial hará que los países latinoamericanos verán mermados sus fondos públicos.
El gobierno español del socialista José Luis Rodríguez Zapatero “no olvidará” en su intervención en la cumbre “el contexto de una crisis financiera internacional, que va a afectar a las políticas públicas de los países, y por tanto a las políticas de juventud” —que es el tema central de la cumbre—, advirtieron ayer fuentes gubernamentales.
El Ejecutivo español está interesado en que los mandatarios de los 22 países que irán al evento aborden la crisis financiera para prepararse ante posibles efectos en el futuro, aunque no presentará iniciativas al respecto.
“En este momento, América Latina no está sufriendo de manera tan evidente la crisis”, ya que “ha basado su crecimiento en otras cosas”, y “quiere prepararse a lo que pase dentro de unos meses. Todavía están en condiciones de articular una respuesta”, explicó la misma fuente del Gobierno español. Madrid, AFP