En lo que va del año, cuatro personas del ingenio azucarero San Aurelio perdieron la vida en accidentes de seguridad industrial, mientras que otras dos resultaron gravemente heridas.
El fiscal Joadel Bravo, que investiga el último accidente, que produjo la muerte de dos obreros, citó a un técnico de seguridad del ingenio “para establecer si hubo delito de homicidio doloso”, en caso de que la empresa no hubiera ofrecido las condiciones adecuadas de seguridad.
El miércoles, mientras que las autoridades de la Dirección Departamental de Trabajo de Santa Cruz realizaban una inspección de seguridad, una explosión de cañerías causó la muerte de dos trabajadores del ingenio y una persona herida de gravedad.
El dirigente de los trabajadores de San Aurelio, Roberto Barba, explicó ayer que este año se produjeron otras dos muertes. La primera ocurrió en junio, cuando Eusebio Solares se quemó con cachaza (residuo del refinamiento de azúcar). La segunda sucedió cuando un indigente cayó en una posa con agua hirviendo, en septiembre, aunque aclaró que la empresa corrió con los gastos.
Sobre el caso del miércoles, el fiscal añadió que, a través de peritos, “estableceremos si el tipo de soldadura era idóneo”.
La directora Departamental de Trabajo, Rina Bruss, dijo que investigan este accidente y que hoy tendrán una reunión entre cañeros, representantes de los ingenios y autoridades para ver las condiciones de trabajo.
VÍCTIMAS
Fallecidos • El miércoles murieron Luis Edil Tapekua y Alberto Choque en la explosión de una cañería. En septiembre, un indigente; y en julio, Eusebio Solares, ambos quemados.
Heridos • Fueron dos. En julio, Roli Ramos fue atrapado por un trapiche (triturador de caña), y en la explosión del miércoles, Fidencio Cari resultó con heridas graves. Siguen internados.