En una carta publicada en un medio cochabambino, el director y el presidente de la promoción 2008 del colegio Don Bosco protestan por las alusiones al establecimiento educativo de la reedición de la novela Río Fugitivo que, después de 10 años, presentó Edmundo Paz Soldán.
Los firmantes reclaman por el texto de la contratapa de la obra que sostiene: “Las borracheras, los primeros escarceos con las drogas y el sexo, las fanfarronadas y las continuas faltas de disciplina son algunos de los ritos de paso con que los alumnos (del Don Bosco) intentan, sin saberlo, afirmar su individualidad...”
Al respecto, el escritor cochabambino que llegó a su ciudad natal para participar en el V Encuentro Iberoamericano de escritores, sostiene que su obra ficcional no pretende ofender a nadie. “Muestra un mundo que quizás sorprende a algunos padres de familia y ello porque tienen una idea edulcorada de sus hijos”, dijo y en cuanto al uso del colegio Don Bosco agregó: “Si pensamos en novelas clásicas, en La ciudad y los perros, Vargas Llosa narra situaciones extremas de jóvenes en el colegio Leoncio Prado, que está orgulloso de haber formado a ese escritor”.
El Premio Nacional de Novela sostiene que aún reconoce en Río Fugitivo, reeditada por Nuevo Milenio, “quizás su mejor novela”.
En febrero, el narrador publicará en Santillana su nueva obra: Los vivos y los muertos, un retrato de adolescentes en un colegio de EEUU, donde él radica; entretanto ya trabaja en otro proyecto: un thriler con personajes latinos.