La falta de empleo obliga a los jóvenes, capacitados o no, a dedicarse al trabajo informal, según un experto internacional en material laboral para América Latina.
El investigador Stefano Farne, quien es Director del Observatorio del Mercado de Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, explicó que “el trabajo informal es lo último que le queda a la gente, es la última opción para poder ganarse la vida que tienen los jóvenes”.
Agregó que los empleos gremiales están presentes con mayor fuerza en los países más pobres, ya que, de por sí, es un problema de desarrollo.
“Hay más vendedores callejeros en Colombia que en Chile, por ejemplo. Los gremiales son un fenómeno directamente relacionado con el desarrollo de los países. En los más pobres, donde escasea más el empleo formal, vender cosas en la calle significa una opción válida”, aseguró.
También indicó que el “formalizar” a los negocios gremiales, en su mayoría emprendimientos comerciales, provoca una disminución de empleos y esto, a su vez, genera la aparición de más comercio informal en las urbes.
Farne llegó a Bolivia para participar hoy de la mesa nacional de diálogo para el desarrollo de una cadena de valor que permita articular la formación, el empleo, el emprendimiento y el acceso a crédito para los jóvenes bolivianos en situación de exclusión.
El evento organizado por la Fundación FAUTAPO, junto a los gobiernos municipales de La Paz, El Alto, Cochabamba, Sucre y Santa Cruz, se llevará a cabo entre las 8.30 y 18.30 en el hotel Presidente. Este evento es el resultado de un trabajo previo realizado en cinco mesas municipales durante octubre, en las que participaron más de 250 actores locales.
Una de las principales conclusiones a las que se llegó es que el déficit y la baja valoración de la educación técnica en el país, requieren la implementación de estrategias en coordinación con el Ministerio de Educación para fortalecer los perfiles de egreso de los bachilleres, introduciendo materias de formación técnica.
Farne también afirmó que el déficit de empleo para los jóvenes se registra en todo el mundo, aunque los datos son mayores en toda Latinoamérica.
“Aunque crezca la economía, ésta no está generando los empleos suficientes”, explicó Farne.
Sin embargo, el experto afirmó que los jóvenes tienen una característica deseable para los empresarios, que es la capacidad de adaptarse a los cambios.
Esto se manifiesta en el hecho de que los jóvenes, gracias tanto a la educación formal como al desarrollo de sus sociedades, manejan nuevos lenguajes, como los requeridos para la internet.