El festejo del 85 cumpleaños del hermano mayor del papa Benedicto XVI, Georg Ratzinger, cuyo costo pasará los 100 mil euros, desató un escándalo en Alemania, debido a que ese dinero saldrá de los aportes impositivos voluntarios que dan los católicos alemanes, según una información publicada ayer en la edición digital de El País de Madrid.
Un reporte de Álvaro Roldán, desde Berlín, publicado en la página digital “elmundo.es” señala que el papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, preguntó a su hermano qué quería de regalo especial para su cumpleaños 85, a cumplirse el 15 de enero próximo. Georg, sacerdote retirado, le habría indicado que su máxima ilusión era un concierto de Wolfgang Amadeus Mozart en la Capilla Sixtina del Vaticano.
En ese sentido, se indica que el festejo incluiría una misa en Do menor del genio de Salzburgo. Sin embargo, para esta actividad, se tiene previsto el viaje expreso desde Alemania de un coro de 90 intérpretes y desde la ciudad austriaca de Linz otros 37 músicos pertenecientes a la orquesta barroca L´Orfeo.
Estos gastos, agrega Roldán, desató las “críticas de la asociación cristiana ‘Somos Iglesia’, según revela el semanario germano Focus”. En Alemania y Austria, tras la caída del régimen de Adolfo Hitler, sigue vigente una ley por la cual son los fieles los que voluntariamente financian a los líderes de su confesión.