El ministro de Salud, Ramiro Tapia, anunció ayer que personal de esa institución hará inspecciones oculares en el hospital Agramont ante las constantes denuncias que hay en contra de ese nosocomio alteño.
“Hemos pedido un informe a la Dirección de Promoción de la Salud; en ese informe estamos verificando, con los denunciantes, las actividades que se están realizando. Estamos haciendo una inspección ocular y vamos a verificar (su funcionamiento) con las normas de hospitales, de ética del Colegio Médico y vamos a tomar acciones inmediatas al verificar si las denuncias son evidentes”, informo la autoridad.
Cuando se le consultó si existe la posibilidad de cerrar ese nosocomio de comprobarse las denuncias, respondió: “Puede implicar el cierre; si verificamos que hay mal rato, negligencia o no se cumplen normas, nosotros llegaríamos a ese nivel”.
Sobre el hospital Agramont (Villa Dolores, El Alto) pesan diversas denuncias. El Defensor del Pueblo de la urbe alteña informó, hace una semana, que recibe al menos dos denuncias por mes en contra de ese nosocomio.
Una, por ejemplo, tenía que ver con la retención de un bebé, porque sus padres no pudieron pagar la cuenta. Además, habría sobreprecio en los servicios.