El Gobierno detuvo este jueves a otras siete personas más en Pando en condición de confinados por no acatar el estado de sitio vigente en ese departamento; sin embargo, todos ellos tienen alguna relación con la Prefectura.
Gerardo Aliaga, funcionario de Contabilidad del Servicio Departamental de Caminos (Sedcam); Rosendo Domínguez, distribuidor de combustibles; José Coehlo, cajero de la Prefectura de Pando; Marcelo Nosa, camarógrafo de Tv Porvenir; José Herrera, funcionario de una empresa maderera de Porvenir, y Olmer Pino, chofer del Sedcam, son los seis nuevos confinados que fueron trasladados a La Paz.
Mientras, Marcelo Mejido, cajero del Sedcam, que el miércoles fue liberado, fue detenido ayer por segunda vez y confinado.
El viceministro de Justicia, Wilfredo Chávez, informó que los detenidos infringieron lo que establece el estado de sitio. “Lo que se prohíbe es no aceptar reuniones públicas, no manifestarse públicamente con fines políticos, no transitar en determinadas horas de la noche y no salir del departamento sin permiso de las autoridades, entre otros”.
Sin embargo, aclaró que “habría que ver caso por caso” respecto a los detenidos para establecer el grado de infracción. Se estableció que todos mantienen alguna relación con la Prefectura.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo ayer que en las próximas horas tendría detalles de los nuevos confinados, pero no se pronunció después.
El avión Beechcraft FAB-043 partió del aeropuerto Aníbal Arab a las 13.50 aproximadamente, los detenidos ingresaron a la nave enmanillados y con los rostros cubiertos, según informó el periodista Juan Carlos Paredes, ayer desde Cobija. El operativo comenzó a las 8.00 de ayer en el que participaron civiles.
El traslado
Detención • Los civiles que participaron en las detenciones de ayer no utilizaron armas, tampoco ejercieron violencia, según informó el periodista Juan Carlos Paredes.
Destino • A las 15.15, el avión que trasladaba a los siete detenidos arribó al aeropuerto de El Alto. Fuentes gubernamentales informaron que serían llevados a un cuartel en Viacha.