El presidente de Perú, Alan García, consideró ayer que las declaraciones del jefe de Estado de Bolivia, Evo Morales, manifestando su apoyo a los movimientos de izquierda de América Latina, supone inmiscuirse en asuntos de otros países y "una falta de respeto a los pueblos".
"Me parece que hay que diferenciar el que uno sea un dirigente político, y como dirigente político y ciudadano de América Latina, uno tiene derecho a apoyar a todos los amigos políticos que tenga, pero cuando uno es jefe de Estado, uno tiene que ser consciente de que ser jefe de Estado impone responsabilidades que impiden inmiscuirse o entrar en los temas internos". "De esa manera uno falta al respeto a los pueblos, y los pueblos dentro de cada país tienen derecho a tomar sus decisiones sin que otros estados intervengan", dijo García. Morales expresó su "respaldo sincero y profundo" al "movimiento revolucionario" en El Salvador, en alusión al FMLN, que concurre a las próximas elecciones. El Salvador, EFE