“Hace dos años armamos una mesa en el tambo Quirquincho en honor del cacique de ese lugar y de los caídos de octubre. A las 12.00 del 1 de noviembre, de pronto empezaron a caerse cosas y la puerta se golpeaba sola, esa era una manera en la que los ajayus llegados de las montañas nos estaban visitando”, explicó a La Razón David Mendoza, especialista en cosmovisión andina.
Según Mendoza, los ajayus o espíritus vienen desde las montañas, en donde moran los achachilas; también se dice que llegan de Wiñaymarka (ciudad eterna) o de Korymarka (ciudad de oro), “no sabemos dónde están, pero todos señalan a las montañas”.
Mañana es el día de los difuntos. Hoy, los creyentes esperan con una mesa llena de alimentos a los espíritus de parientes y amigos que murieron. Según la creencia, a las 12.00, ese ajayu se presenta en el hogar y come sus alimentos favoritos.
“Según la tradición, los ajayus vienen para traer fecundidad y fertilidad para todo el año, porque en noviembre, en el calendario aymara, comienza la época de siembra”, dijo Mendoza.
Para el especialista es un error decir que el 1 de noviembre vienen las almas, “en realidad lo que llega a los hogares es la energía o ajayu del ser querido que se fue. Va más allá de esperar almas, es fiesta y tradición que están enmarcadas en un sentido espiritual. No es un culto a los muertos, sino una evocación al espíritu”.
En el mundo católico hay un cielo o un infierno donde van los muertos, pero en la cosmovisión andina existen el Manqapacha (profundidad), Akapacha (mundo de aquí) y el Alaxpacha (mundo de arriba). “Cuando uno muere, sus seres queridos quieren que vaya hacia las montañas; por eso es que lo entierran con comida, sus mejores objetos y herramientas, todo para que vaya caminando hacia las montañas”.
Cuando comienza la época de siembra, esos ajayus llegan de las montañas donde están morando y se manifiestan de diferentes maneras como sonidos, golpes, en la fuerza del viento o incluso representados en mosquitos.
Otra forma de manifestarse es por medio de sueños, anunciando que la visita ha comenzado. Los espíritus, según Mendoza, pueden quedarse hasta Carnaval.
Arman mesa para tres almas
En la ciudad de Sucre, en Chuquisaca, ayer se armaron “tumbas” para las almas de las tres personas que murieron durante los enfrentamientos en La Calancha, en noviembre del 2007.
Las mesas fueron armadas en el patio principal de la Casa Argandoña, donde trabajaron las comisiones de la Asamblea ese entonces. Ahí se instalaron las fotografías de Gonzalo Durán, Juan Carlos Serrudo y José Luis Cardoso. En las “tumbas” se colocaron las bebidas y comidas que les gustaban.
Autoridades, representantes de instituciones y vecinos elevaron plegarias recordando, un día antes de la celebración de Todos Santos, a quienes cayeron en los enfrentamientos entre universitarios, vecinos y Policía.
El presidente del Comité Interinstitucional, Jaime Barrón, aprovechó el momento para pedir al Gobierno que agilice los trámites judiciales para que se autorice el juicio en contra de los responsables de las muertes de los tres ciudadanos chuquisaqueños. Redacción Sucre
Dos cementerios vigilados
El domingo, la Policía Nacional y la Guardia Municipal controlarán la venta de bebidas alcohólicas y el asentamiento de vendedores en los accesos de los cementerios Bella Vista de la zona Sur y La Llamita del barrio Periférica, en La Paz.
El comandante de la Guardia Municipal, mayor Augusto Russo, informó que se desplegará a un buen porcentaje de efectivos policiales y guardias municipales a estos cementerios para realizar el control.
Dijo que “la Policía Nacional dispondrá de 800 a 900 efectivos por día y vamos a coordinar las tareas con ellos para brindar la seguridad que merece la población paceña, tomando en cuenta la cantidad de gente que concurre a estos camposantos”.
Aclaró que una buena parte de los policías se concentrará en el Cementerio General, donde no existirán gremiales a 100 metros del ingreso principal. Ayer, la Guardia registró algunos sectores de ese camposanto, porque en años pasados dejaron con anterioridad bebidas alcohólicas.
Las prohibiciones en el valle
El control en el Cementerio principal de la ciudad de Cochabamba será estricto. No se permitirá que la gente ingrese con bebidas alcohólicas, pero los mariachis sí podrán ingresar, dijo Vanesa Torrico, administradora del camposanto.
La Guardia Municipal y los efectivos policiales tienen la misión de evitar que la gente ingrese con bebidas alcohólicas, las bandas musicales también están prohibidas, al igual que el armado de mesas al interior del camposanto. “Vamos a hacer un control riguroso y decomisos si encontramos bebidas. Los mariachis pueden ingresar”, indicó la administradora.
Torrico solicitó a la población no deslucir la fiesta, evitar destrozos en áreas verdes y jardines. Ayer, el alcalde del Cercado, Gonzalo Terceros, entregó calles asfaltadas alrededor del Cementerio General y al interior del camposanto, veredas mejoradas, jardines y agua permanente. Terceros pidió a la población cuidar las obras en la fiesta de Todos Santos. Redacción Cochabamba
glosario
Achachilas • Son abuelos sabios de las comunidades. A ellos se les pide consejos.
Ajayu • Es el espíritu que cada ser humano posee; en el mundo católico lo denominan alma.