Las autoridades de la región chilena de Arica ordenaron ayer la apertura de la frontera con Perú luego de que la Policía peruana controlara a los grupos exaltados que se habían tomado la ruta internacional que une a las ciudades de Arica y Tacna.
La información fue entregada a los periodistas por el intendente de la región de Arica y Parinacota, Luis Rocafull, quien aseguró que “ahora los vehículos ya pueden circular por dicha ruta con total normalidad ya que los disturbios fueron controlados”.
El gobierno regional había decretado ayer el cierre de la frontera cuando decenas de peruanos que participaban en un conflicto, en el marco de la discusión de una ley en el país vecino, se tomaron el camino internacional y causaron destrozos a la propiedad pública.
Rocafull, no obstante, reconoció que aún circulan muy pocos vehículos por la mencionada ruta debido a que los usuarios temen una nueva toma.
El camino que une a la ciudad chilena de Arica y a la peruana de Tacna, a más de 2.000 kilómetros al norte de Santiago, estuvo bloqueado toda la jornada del jueves e interrumpió el tránsito de unas nueve mil personas que circulan por la zona.
Durante el transcurso de la protesta, un grupo de peruanos logró traspasar la frontera y atacó a Carabineros (policía militarizada) con piedras, hecho por el que fueron detenidos al menos una decena de exaltados.
Rocafull anticipó que Carabineros se mantendrá en el lugar ante la eventualidad de que se produzca una nueva toma de la ruta por los manifestantes.
Los peruanos demandan una modificación en la repartición del canon minero, que reciben las regiones de su país por la explotación de los recursos minerales. Santiago, EFE