Al menos 32 rebeldes murieron ayer en dos ataques con supuestos misiles norteamericanos en una zona tribal de Pakistán, donde habitualmente operan militantes de Al Qaeda y talibanes, informaron fuentes oficiales.
En un primer ataque, dos misiles cayeron en un camión y una casa al oeste de Mir Ali, un pueblo en la conflictiva región tribal de Waziristán Norte, en la frontera con Afganistán, donde murieron 20 personas, en su mayoría militantes árabes.
Funcionarios dijeron que el blanco de dicho ataque era un coordinador financiero de Al Qaeda conocido como Abu Akasa Al Iraqui. Según informaciones locales no confirmadas, éste se encontraba entre los muertos.
En un segundo ataque, “se lanzaron dos misiles contra un escondite de militantes en una zona en las afueras de Wana”, la principal ciudad de Waziristán Sur, informó un responsable de seguridad, que pidió el anonimato. Esta fuente confirmó la muerte de 12 rebeldes, incluyendo partidarios de Al Qaeda. En un balance anterior se habían indicado siete muertos. El comandante talibán Mullah Nazir ha- bría sido herido. Islamabad, AFP