García envía al Ejército a Tacna para apoyar a policías CONTROL • La violencia disminuye en la región fronteriza. Desde Lima se informa que militares tomarán control de sitios estratégicos.
El Gobierno peruano autorizó ayer la intervención de las Fuerzas Armadas por siete días en la sureña región de Tacna, donde estallaron desmanes en protesta por una decisión del Congreso, para apoyar a la Policía en la preservación del orden público.
Una resolución suprema del presidente Alan García y los ministros de Defensa y del Interior precisó que el accionar de las Fuerzas Armadas estará dirigido a "contribuir y garantizar el funcionamiento de los servicios públicos esenciales y resguardar puntos críticos vitales".
El documento, publicado en la gaceta de normas legales, agregó que esta decisión permitirá que la Policía Nacional se concentre "en el control del orden público y la interacción con la población".
La región de Tacna retomó el viernes paulatinamente la calma tras dos días de protestas contra la modificación que hizo el Congreso de la Ley del Canon, que reducirá el dinero proveniente de las rentas que aporta la minera Southern Perú, de capitales mexicanos y que opera en esta jurisdicción y en la vecina Moquegua.
Unos 700 policías fueron enviados a Tacna el viernes para reforzar el control del orden público. Tras los incidentes quedaron heridos una veintena de policías y resultaron destruidas dependencias del oficialista Partido Aprista Peruano.
El ministro de Defensa, Antero Flores Aráoz, dijo a Radio Programas del Perú que las Fuerzas Armadas no estarán en las calles de Tacna, sino sustituyendo "temporalmente a la Policía en estos sitios especiales, como los aeropuertos" e instalaciones eléctricas.
La resolución suprema precisó que durante la intervención de las Fuerzas Armadas, hasta el 7 de noviembre, no existirá restricción ni afectación de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Política del Perú. Lima, EFE