Los precios de algunas de las flores que ayer se vendieron en las puertas del cementerio de Sucre alcanzaron precios nunca registrados: las rosas duplicaron su valor y los claveles se incrementaron en cuatro y siete pesos.
“Las floristas decidieron hacer su agosto en noviembre y en pleno Todos Santos”, lamentó una de las visitantes del cementerio, cuyo ingreso se convirtió en un centro improvisado de venta de comida tradicional.
“Las rosas que una semana antes costaban 2,5 bolivianos, ahora valen cinco; también subieron los claveles de 16 y 18 bolivianos a 22 y 25”, se quejó otra visitante del camposanto, que ayer se colmó de gente a la espera de la llegada de los espíritus de sus seres queridos, como manda la tradición festiva.