La residencia del embajador de Brasil en Bolivia, Frederico Cezar de Araujo, nuevamente abrió sus puertas para recibir a un grupo de invitados. En esta ocasión con motivo de la despedida del ministro Octávio Côrtes, y la agregada cultural, Patrícia Côrtes, ambos funcionarios de la embajada.
Luego de varios encuentros sociales celebrados en honor a los esposos y diplomáticos, el embajador organizó la última reunión que estuvo presidida por autoridades de Estado, el cuerpo diplomático, empresarios, miembros de la embajada, amigos, entre otros.
En la velada, el oficial Mayor de Culturas, Wálter Gómez, pidió la palabra para hacer entrega de un presente a Patrícia Côrtes, y condecorarla con un certificado de agradecimiento por la gran labor profesional que desarrolló el tiempo que vivió en el país.
Una recepción organizada con lo mejor de la comida brasileña —característico de las reuniones del embajador— maravilló a los asistentes con bocaditos que se sirvieron al inicio de la reunión para luego servir un lujoso buffet con comida mediterránea, distintas pastas, finos quesos, entre otras exquisiteces preparadas especialmente para la ocasión.
En su discurso de agradecimiento, los Côrtes comentaron que los une al embajador un especial cariño quien los conoce desde hace muchos años. No tenían idea en ese entonces de ingresar a la academia de diplomáticos y que posteriormente trabajarían al lado de Frederico Cezar de Araujo.
El anfitrión, emocionado por las palabras, subrayó el gran aprecio que lo une a sus colegas y amigos a quienes respeta profundamente. Agradeció además su profesionalismo.