Luego de que el Congreso aprobó la ley de convocatoria al referéndum por el proyecto de Constitución Política del Estado (PCPE), oficialismo y oposición se han concentrado en campañas para socializar ese documento constitucional. Uno de los temas más importantes a publicitar será, sin lugar a dudas, las autonomías.
El PCPE establece con mayor amplitud las autonomías, a pesar de que existen algunos sectores de derecha que se resisten al cambio y que han anunciado que realizarán campaña por el No, sin ofrecer una solución alternativa al pedido de sus regiones de tener autonomías.
El capítulo de autonomías habla de una ley marco para reglamentar los estatutos autonómicos, la que será aprobada por la Asamblea Plurinacional (Congreso) por dos tercios de votos, lo cual garantiza que será una ley imparcial.
Cualquier territorio autónomo contará con un órgano deliberativo; en el texto de Oruro se establecían dos formas de elección de estos representantes: mediante sufragio para los candidatos de la ciudad y mediante normas y procedimientos propios del lugar para los candidatos indígenas originarios campesinos. Con el nuevo texto, todos se someten al voto universal para ser elegidos, con lo que se garantiza la igualdad de condiciones. Estos órganos deliberantes tendrán facultades legislativas, lo que les permitirá dictar leyes en el ámbito de su jurisdicción y fiscalizar al gobernador.
El texto también incorpora distintos niveles de competencias y facultades para los territorios autónomos: 16 compartidas, es decir, responsabilidades conjuntas con el Gobierno central; y otras exclusivas, que les permitirá dictar sus propias leyes, 16 para los gobiernos departamentales, 43 para los municipios y la 22 para la indígena originaria campesina.
Las cuatro formas de autonomía: departamental, municipal, indígena originaria campesina y regional, tendrán igualdad jurídica ante la ley, es decir, ninguna es superior a la otra. En el caso de la regional, en el anterior texto, sus competencias generaban ingobernabilidad con el resto de las autonomías, en especial con la departamental. Ahora, sus competencias serán delegadas por los otros territorios autónomos de forma coordinada, evitando conflictos de interés.
Finalmente, los departamentos que no apoyaron este proceso de descentralización en el referéndum del 2005, tendrán la oportunidad de optar por uno o varios de los niveles de autonomías definidos en el PCPE. El único requisito es contar con estatutos autonómicos que estén elaborados conforme a ley, para luego someterlos a un referéndum.
Las autonomías fueron incorporadas de tal forma que se elimina el centralismo y se da más poder a las regiones. Tal vez no sean las mejores del mundo, pero estarán constitucionalizadas. Todo esto hace prever que el PCPE será aprobado con más del 80% de los votos de la población el 25 de enero del 2009.
*José Luis Orihuela A. es abogado.
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