Sólo el Piloto vacuna cada día a 15 personas mordidas El esquema de tratamiento tiene nueve dosis inyectables que se aplican una por día. Si el animal que mordió al humano muere, es mala señal.
VACUNA CONTRA LA RABIA • Una persona recibe una de las nueve dosis del esquema, este miércoles, en el centro Piloto.
Sólo en el centro Piloto de la ciudad de La Paz entre 10 a 15 personas reciben a diario la vacuna contra el mal de rabia, luego de que fueron mordidas por algún perro presumiblemente enfermo.
“Aquí, en el centro Piloto atendemos entre 10 a 15 casos por día; son casos nuevos; se trata de mujeres, niños, niñas que han sido mordidos por perros que pueden ser de ellos mismos o que son de la calle”, informó Ernesto Sánchez, técnico del programa de control de la rabia.
Sánchez explicó que el esquema de vacunación antirrábica consiste en la aplicación de nueve dosis inyectables, una por día.
Aclaró que no es necesario esperar a que un perro muerda a una persona para aplicarle la vacuna. “Hay personas que prefieren las vacunas preventivas, los veterinarios, por ejemplo, que tienen contacto con los perritos, o personas que están en el bosque o que se encontrarán con murciélagos. Es mejor prevenir”.
Alertó que las personas también deben acudir a un centro de salud cuando su mascota o un perro de la calle, al que acostumbraban a ver, muere repentinamente y se desconocen las causas de su fallecimiento. Precisó que no sólo la mordedura transmite la enfermedad.
“No es necesario que muerda para contagiar de rabia, cuando sólo hay contacto con la saliva, ya pueden haberse contagiado del mal de rabia. A veces los perritos lamen a sus amos y lo hacen en la boca, en la nariz y eso también es peligroso”, aclaró.
Un niño de cuatro años murió el sábado en Cochabamba, víctima de rabia humana luego de que su cachorro, al que la familia recogió de la calle, lo mordió. El niño pudo salvarse si recibía el esquema de vacunación, pero sus familiares no advirtieron que la enfermedad le llegó al cerebro.
El efecto de la vacuna dura un año y en caso de que en ese periodo la persona fuera otra vez mordida por un perro, su organismo está protegido ante la enfermedad. Si el ataque se produjera después de los 12 meses, se debe hacer una nueva evaluación para ver si requiere de un nuevo esquema de vacunas.
“Primero hay que hacer la evaluación, una vacuna no vuelve inmune, pero dura un año”, dijo.
4 muertos en lo que va del año
La rabia humana cobró cuatro víctimas en lo que va del 2008, según informó Freddy Lizón, responsable del Programa Nacional de Zoonosis.
A principios de año, tres personas fallecieron en localidades cruceñas y zonas periurbanas de la capital oriental y el sábado se produjo otro deceso en Cochabamba. “Estas ciudades son las que más casos de rabia canina presentan a nivel país, sin embargo las dos ciudades bajaron la incidencia en 50 por ciento por las intensas campañas de vacunación canina”, sostuvo la autoridad a este medio.
“El 2005 y el 2006 tuvimos epidemias de rabia y se lamentaron 12 fallecimientos; había más de 800 casos de perros infectados y al momento tenemos 200 perros positivos a nivel nacional, pero no podemos decir que logramos controlar la enfermedad”.
Según Lizón, este año se vacunaron 2 millones 300 mil animales. “El perro es, en 95 por ciento, el transmisor de la enfermedad y si controlamos a los animales podemos bajar los índices. Por eso ahora estamos involucrando a los municipios que tienen la misión de controlar la proliferación de perros callejeros”, dijo.
Qué hacer si su perro muere
Si un perro muere inesperadamente, lo recomendable es reportar el fallecimiento al centro de salud más próximo a su vivienda o llevar al animal al Instituto Nacional de Laboratorios en Salud (Inlasa), en el caso de La Paz, donde se realizará un estudio para determinar qué provocó su deceso.
“Los perros que mueren por rabia tiemblan, tienen hidrofobia (rechazo al agua) y se les paralizan los miembros inferiores (patas), explicó Ernesto Sánchez, técnico del programa de control de la Rabia del Centro Piloto, quien alerta que la gente suele confundir la enfermedad con el envenenamiento, por lo que no toma precauciones al respecto. “Esos mismos síntomas ocurren cuando son los animales envenenados”, precisó.
Con una reacción oportuna se puede evitar que los amos de los animales contraigan la enfermedad, en caso de que la mascota tenga mal de rabia. Pero la mejor manera de cuidar la salud de la familia y del perro es llevándolo a vacunar cada año.
Sánchez recomendó que ante cualquier sospecha, la población acuda a un centro de salud para que se le haga una evaluación.