Sólo 7% de los suelos son aptos para la agricultura El especialista en seguridad alimentaria Gonzalo Flores explica que la tierra rica en nutrientes, agua, material orgánico y otros es muy escasa.
EXPERTO EN SEGURIDAD ALIMENTARIA • Gonzalo Flores detalla los problemas de alimentación en Bolivia; fue ayer.
Del total de tierras que posee el territorio boliviano, sólo siete por ciento es completamente adecuado para la agricultura, según explicó el coordinador del Grupo de Desarrollo Rural (G-DRU) y especialista en seguridad alimentaria, Gonzalo Flores.
“Estudios realizados muestran que del total de tierras disponibles en el país, sólo una pequeña parte cuenta con los nutrientes necesarios, la cantidad exacta de agua y material orgánico e inorgánico, y buen drenaje como para que puedan ser explotadas de forma constante por muchos años”, precisó Flores.
Asimismo, sostuvo que Bolivia no produce todos los alimentos que necesita para el consumo interno de su población y que muchos de los frutos que se cultivan en el territorio nacional no son aprovechados por ésta.
“Bolivia comparte con Haití la característica de ser uno de los países que no produce todo lo que consume. Uno de los motivos es la falta de inversión en la agricultura y el otro es la dependencia de ciertos productos claves de la dieta”, señaló.
Uno de estos alimentos es el trigo y sus derivados. Según Flores, el país depende mucho de este producto agrícola y, sin embargo, no tiene la capacidad para autoabastecerse de él.
“Una solución sería reemplazar el trigo con cereales que se producen en Bolivia. El Gobierno podría institucionalizar un día en el que se reemplacen los productos de trigo con maíz, por ejemplo. También se deben introducir al mercado otros productos”, sugirió Flores.
El especialista también advirtió sobre la falta de diversificación de la dieta boliviana en las regiones. “En el oriente tenemos una alimentación hiperproteica, con mucho consumo de carne, mientras que en el occidente hay exceso de carbohidratos”.
Esta deficiencia podría paliarse con la introducción al mercado de cereales como la quinua y el amaranto o alimentos como el tarhui, ricos en nutrientes. “En el oriente boliviano hay cientos de frutas que no consumimos y que deberían darse a conocer”, dijo.
Otra de las causas de la inseguridad alimentaria es el desorden legal y las contradicciones existentes en esta materia, es decir que las normas impiden tomar ciertas iniciativas.
POSIBLES SOLUCIONES
Nuevos alimentos • Introducción de productos originarios del país y masificación del consumo de otros, como es el caso de la quinua y el maní.
Distribución de tierras • En criterio de Gonzalo Flores, se debe facilitar el comercio de tierras abandonadas por motivos de migración.
Fomento a la inversión • En el país existe menosprecio a las inversiones pequeñas de la agricultura, lo que se debe cambiar para aumentar la producción local y de exportación.