La Alcaldía de Cochabamba tropezó con varios problemas para llevar adelante la construcción del distribuidor Cobija, al oeste de la ciudad. Uno de ellos fue originado por la remoción de tierra que puso en riesgo a dos viviendas y a postes de teléfono y luz.
Hernán Orellana, oficial Mayor Técnico de la Alcaldía, señaló ayer que “no es posible originar mayores riesgos y se ha procedido al desalojo de una de las viviendas cercana al área de trabajo mientras la otra está deshabitada”. Las casas estarían a punto de colapsar, la remoción de tierra también dejó al aire postes de luz y teléfono que podrían ceder en cualquier momento. Orellana reconoció que las dificultades se deben a la inestabilidad en un talud. Por ello se pedirá presupuesto adicional. Redacción Cochabamba