El vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, admitió anoche que la crisis económica estadounidense afectará en alguna medida al país.
Frente a este panorama, García planteó una articulación de esfuerzos a nivel global para constituir una nueva alternativa frente al neoliberalismo.
Las declaraciones del Vicepresidente se registraron anoche en el auditorio del Palacio de Comunicaciones durante la presentación de su libro titulado La potencia plebeya.
“Está claro que Bolivia por sí misma no puede consolidarse sola (...) la única manera de enfrentar los embates de la crisis financiera norteamericana, que nos va a afectar directa o indirectamente (...), pasa por una irradiación, una articulación de lo que en Bolivia se hace con otras acciones populares que se producen en el mundo entero”, dijo.
García afirmó que no existe una superación del capitalismo sino de una escala planetaria.
“La única manera en que desde nuestro lugar, con nuestras debilidades y fortalezas, podamos imaginar una alternativa de sociedad a este neoliberalismo desfalleciente a nivel planetario (...) es una interacción entre los pueblos de América Latina, entre los gobiernos revolucionarios, entre los movimientos sociales de Latinoamérica y otras partes del mundo”, afirmó.
Sin embargo, el domingo 26 de octubre, el ministro de Hacienda, Luis Arce, en declaraciones a radio Erbol minimizó el impacto de la crisis económica internacional y aseguró que Bolivia será la menos afectada porque no se integró totalmente al neoliberalismo, como lo hicieron otros países de Latinoamérica.
“Esa crisis se está manifestando en algunos países que han llevado esas políticas ortodoxas neoliberales en América Latina”, aseveró ayer a radio Erbol el ministro de Hacienda, Luis Arce.
“Yo veo algo muy positivo en la economía boliviana, porque los intentos de abrir la economía boliviana al mundo felizmente no han tenido éxito”, manifestó la autoridad en la entrevista.